Imagina que te llamamos mañana y te decimos: «Has ganado el viaje a París. Sales el viernes.» ¿Estarías preparado? ¿Tendrías la maleta lista? ¿Sabrías qué llevar?
Si has respondido «no» a todo, esta guía es para ti. Si has respondido «sí», mientes, pero igualmente te va a servir.
👟 Lo imprescindible (sin discusión)
Zapatos cómodos. Vas a caminar más que en toda tu vida. París se descubre a pie. Lleva zapatillas que ya estén domadas, no estrenes nada a menos que quieras volver con ampollas como recuerdo.
Una chaqueta versátil. París puede pasar de sol a lluvia en 20 minutos. Algo que sea medio elegante pero que te proteja del viento del Sena.
Cargador portátil. Vas a gastar más batería haciendo fotos que en un mes normal de tu vida. Lleva powerbank o prepárate para elegir entre una foto del Louvre o llamar a tu madre.
👗 El look: elegante-pero-que-no-parezca-que-lo-intentas
París es la ciudad del estilo sin esfuerzo. El truco: ropa sencilla en colores neutros. Negro, blanco, azul marino. Nada de camisetas con chistes. Nada de chanclas (a menos que sea en la ducha del hotel). Piensa «me he vestido en 5 minutos» pero que parezca que llevas 3 horas.
🧴 Lo que la gente olvida
Un adaptador de enchufe (Francia usa tipo C/E). Medicamentos básicos. Y un bolso pequeño para el día: lo justo para móvil, cartera y croissant de emergencia.

🧳 El equipaje emocional (lo que nadie mete en la maleta)
Mucha gente habla de qué ropa llevar a París. Pocas personas hablan de lo que realmente necesitas preparar antes del viaje: tu estado mental.
Primer consejo: baja las expectativas… no, espera, súbelas. Uno de los grandes mitos de los viajes es que «si esperas demasiado te decepcionarás». Con París es al revés. Espera mucho. Espera todo. Porque París va a cumplir. Y probablemente superará todo lo que imaginas.
Segundo consejo: deja espacio para la improvisación. No planifiques cada hora. Los mejores momentos de cualquier viaje son los que no estaban en el itinerario. Ese restaurante al que entras por casualidad. Esa calle que giras porque te gustó la fachada. Ese parque donde te sientas 20 minutos porque el banco tenía buena vista.
Tercer consejo: practica el arte de no sacar el móvil. Al menos durante algunos momentos. Sí, las fotos importan. Pero también importa vivir el momento con tus propios ojos y no a través de una pantalla de 6 pulgadas. Tu memoria hace mejores fotos que tu cámara. Solo que no las puedes subir a Instagram.
Cuarto consejo: lleva un cuaderno. Suena anticuado. Es anticuado. Pero apuntar cosas a mano en un café de París mientras bebes un café crème es una experiencia tan cinematográfica que prácticamente te convierte en un personaje de novela francesa. Aunque solo apuntes la lista de la compra.
Y quinto consejo: no te preocupes por el idioma. Los parisinos son mucho más amables de lo que dicen las leyendas urbanas. Si intentas decir algo en francés, aunque lo hagas fatal, aprecian el esfuerzo. Y si no, el lenguaje universal de señalar cosas y poner cara de simpático funciona en cualquier idioma.
En resumen: mete en la maleta ropa cómoda, mente abierta, pocas expectativas y muchas ganas. París se encarga del resto.
París te espera. Dale al play y empieza a soñar.
🧳 Paso 0: ganarte el viaje
Antes de la maleta, lo primero es participar:
¿Qué es lo primero que meterías en la maleta? Dilo en los comentarios. 🧳